El periodo crucial en la recría de novillas

10 mayo 2021

Si quieres conseguir una edad de parto más temprana para tus novillas, el periodo de recría más importante es entre los cinco y los ocho meses de edad. La experiencia práctica y la investigación demuestran que las terneras jóvenes pueden crecer muy rápidamente en este periodo: ¡más de 1.000 g al día en algunos casos! Aunque el aumento del crecimiento es un dato muy valioso para alcanzar rápidamente el peso de inseminación, también conviene prestar atención al tipo de crecimiento. Los animales pueden crecer a través del engorde o a través del desarrollo de los músculos y la canal. El plan de recría Kaliber® está diseñado para lograr este último enfoque. Sigue leyendo para saber cómo puedes sacar el máximo provecho de este periodo crucial de recría.

El equilibrio adecuado entre energía, proteína y fibra bruta

El objetivo de la fase de juventud es muy claro: conseguir el máximo crecimiento diario de la canal y los músculos sin que se produzca engrasamiento. La forma de conseguirlo es seguir las pautas nutricionales del Plan Kaliber® en cuanto a energía, proteína y fibra.

Alcanzar el equilibrio adecuado entre energía y proteína te ayudará a conseguir un alto crecimiento diario de las terneras. Para alcanzar este equilibrio, es necesario complementar la ración con productos Kaliber®, diseñados específicamente para satisfacer las necesidades de tus terneras durante este periodo. La recompensa es clara: invirtiendo en nutrición sentarás una excelente base para un alto crecimiento diario en la fase juvenil.

Crecimiento lento

La experiencia demuestra que, debido a que los animales en su fase juvenil suelen crecer más lentamente, perdemos la oportunidad de criar novillas bien desarrolladas de la manera en que nos gustaría. La razón principal suele ser la composición de la ración. El uso de demasiada o insuficiente proteína bruta, energía y/o fibra suele dar lugar a animales grasos y planos que se quedan atrás en cuanto a altura y desarrollo de la canal. Los síntomas pueden incluir una baja puntuación de la condición corporal o una capa de pelo pobre.

El ensilado es decisivo

La cantidad de maíz que podemos añadir a la ración depende de la calidad del ensilado de hierba. Normalmente añadimos entre el 15 y el 35% de la ración. Es importante asegurarse de que no solo se consigue una transición suave desde el heno en la fase inicial al ensilado y al maíz en la fase previa a la pubertad, sino que también de que se complementa con suficiente pienso para obtener energía y proteínas.


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