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Claves de la alimentación de la cordera manchega

- La alimentación de las corderas en una explotación tiene una enorme importancia debido a que estamos alimentando a las futuras reproductoras del rebaño y cualquier fallo en el desarrollo de las corderas puede comprometer el futuro de la explotación.

Para mejorar la gestión de la ganadería es importante fijar unos objetivos técnicos y económicos en el rebaño. El tamaño de la recría debe establecerse teniendo en cuenta la tasa de eliminación del rebaño y el crecimiento planificado del rebaño debido a que los costes de la alimentación de la reposición pueden suponer hasta un 15% de los costes de alimentación del rebaño. La edad más indicada por motivos productivos, reproductivos y económicos para el primer parto es acercarse a los 390 días.
Durante estos 13 meses debemos conocer las particularidades y puntos críticos de las fases de la cordera para poder obtener el desarrollo óptimo. Diferenciamos la fase de lactancia, la creía y recría y la gestación-preparto.


Fase de lactancia
Es importante que las corderas nazcan sanas, con vitalidad y con un peso elevado puesto que está directamente relacionado el peso al nacimiento con la viabilidad de las corderas.
Durante los últimos 45 días de gestación tiene lugar el mayor crecimiento y desarrollo de los fetos y la síntesis del calostro que va a ser el mecanismo de defensa y el principal suministro energético para los primeros días de vida. Por tanto, es clave la alimentación y estado de las madres para garantizar la viabilidad de los corderos.
Después de atender los corderos al nacimiento debemos asegurarnos un aporte suficiente de calostro, 3 tomas con sonda o biberón de 180-250 mililitros durante las primeras 12 horas de vida. La lactancia puede realizarse de manera natural con las madres o con nodriza. La lactancia artificial presenta múltiples ventajas, siendo la principal la sanitaria para reducir la transmisión de enfermedades.
Para garantizar el éxito de la lactancia artificial, además de disponer de las instalaciones y manejo adecuados, debemos elegir un lacto remplazante de la máxima calidad fabricado con ingredientes digestibles para evitar problemas digestivos y conseguir los mejores rendimientos zootécnicos. Los índices de conversión durante la fase de lactancia deben ser cercanos a 1, esto significa que por cada kg de leche en polvo consumido el cordero ganará un kg de peso vivo.
Se recomienda administrar agua y pienso prestarter a libre disposición para que las corderas empiecen a consumir alimento sólido lo antes posible. Consumos superiores a 250 gramos de pienso por cordera y día nos va a garantizar el desarrollo del aparato digestivo para que la cordera pueda afrontar el destete con garantías.

Fase de cría-recría
El momento del destete es un momento crítico puesto que el aparato digestivo debe adaptarse de digerir leche a digerir concentrados y forraje. El consumo de alimento sólido es el principal estímulo para el desarrollo del rumen. El alimento sólido favorece el desarrollo del rumen mediante el estímulo físico de las papilas ruminales y el efecto de los ácidos grasos volátiles que resultan de la fermentación del pienso consumido.
Es importante administrar forraje de calidad, digestible y que lo tengan a libre disposición. Los piensos durante esta fase deben incluir proteína de origen lácteo y cereales tratados para facilitar la asimilación de nutrientes, mejorar la palatablidad y la digestibilidad de los alimentos.
Entre las 5 y las 22 semanas de vida de la cordera se produce un crecimiento alométrico en la glándula mamaria, el desarrollo de la glándula es superior al desarrollo corporal de las corderas. Durante esta fase se produce un engrosamiento, alargamiento y ramificación de los conductos de la glándula mamaria.
Los niveles de energía y proteína del pienso van a condicionar los ritmos de crecimiento, el desarrollo de la glándula mamaria y del tejido extra-parenquimatoso. El objetivo para la recría es un ritmo de crecimiento elevado para adelantar la pubertad, con niveles de proteína que permitan el desarrollo del parénquima mamario y niveles controlados de energía para evitar un engrasamiento excesivo del parénquima mamario.
Como puede observarse en la siguiente tabla (Zidi y colaboradores 2007), elevadas ganancias medias adelantaron la pubertad en ovejas manchegas y aumentaron el peso a la semana 36.

  ALTO BAJO
Peso Vivo Kg Semana 36 54.4a 47.1b
Edad a la pubertad (días) 245a 280b


Zidi et al 2007
El engrasamiento excesivo puede limitar el crecimiento del parénquima mamario y reducir la capacidad de producción de leche en la fase adulta.

Fase de Gestación-preparto
Para alcanzar el objetivo de llevar a las corderas al primer parto con edades próximas a los 13 meses de edad debemos comenzar la fase cubrición a partir los 8 meses. En ese momento la cordera debe haber alcanzado el 65% de su peso vivo adulto y contar con un estado corporal adecuado.
Durante el periodo de gestación, las corderas además de las necesidades de gestación van a continuar creciendo y desarrollándose, por tanto, es necesario vigilar el plano de alimentación y mantener una correcta condición corporal. Es importante no descuidar esta fase que puede dar al traste con el trabajo realizado durante los últimos meses. Ovejas con escasa condición corporal no van a poder movilizar las reservas para mantener el pico de producción durante la fase de lactación y por el contrario ovejas con una condición corporal elevada o engrasadas van a movilizar grasa en el preparto, van a deprimir el consumo de materia seca y aumenta el riesgo de padecer toxemia de gestación, especialmente en gestaciones múltiples.
Un buen manejo de la alimentación con un pienso de gestación que incluya precursores glucogénicos y protectores hepáticos es la manera de prevenir la toxemia de gestación y evitar las graves consecuencias económicas que produce en el rebaño. Además de la mortalidad y la reducción de la viabilidad de los corderos, la toxemia va a afectar la salud hepática y puede reducir la longevidad de los animales y la producción lechera.

Conclusiones
Un buen plan de alimentación con las pautas, los protocolos y los productos adecuados van a ser la clave para cumplir con los objetivos de la recría de las corderas de la explotación. Corderas bien desarrolladas con una condición corporal adecuada para cada fase productiva y al mínimo coste nos van a garantizar la producción futura de la explotación de ovejas manchegas.

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